Irán responde a ataques a buques petroleros en el Estrecho de Ormuz con bombardeos en el sur del país, aumentando la tensión internacional. Estados Unidos reporta ataques a cinco petroleros, mientras que Irán señala que la venganza se dirigió a bases norteamericanas en Bahréin.
La cumbre de la OTAN en Ankara aborda la situacion, pero la posibilidad de un arreglo pacífico parece lejana. La escalada de hostilidades entre Irán y Estados Unidos genera preocupación por la estabilidad regional y global.