Las condiciones climáticas en Kansas City son de intenso calor, con una sensación térmica cercana a los 42 grados. El estadio carece de aire acondicionado, excepto en el área del banco de suplentes, lo que representa un desafío para los jugadores.
Se compara la situación con Miami, donde las condiciones son más favorables. Se prevé que el calor afecte el desarrollo del partido, especialmente en un encuentro que podría requerir esfuerzo físico prolongado.