Se cuestiona la calidad de las estructuras construidas en Venezuela, especialmente las de la era de Hugo Chávez, que colapsaron como "un juego de niños" debido a bases deficientes y materiales inadecuados.
Se menciona la falta de protocolos y alertas para la población ante zonas sísmicas. A pesar de la crisis, organizaciones no gubernamentales como UNICEF y la ONU están brindando apoyo, pero reclaman negligencia estatal en la logística y suministro.