En un bar noruego, los presentes muestran diversas nacionalidades y expectativas sobre el partido. Un venezolano no sabe por qué apoya a Noruega, mientras que un colombiano desea que gane Argentina, aunque lamenta que no se enfrenten directamente.
Un ciudadano de Estados Unidos expresa su deseo de que gane Sudamérica, apoyando a Argentina. El ambiente es de camaradería a pesar de las diferentes preferencias, con la esperanza de un buen resultado para Argentina.