Flor Ducatelli continúa repartiendo banderitas y pintando caras en la calle, sumándose al fervor mundialista. Dos hermanos gemelos, apodados "mechitos", se ganan una banderita, y presentan a su perro, llamado Gitano, también con espíritu argentino.
La escena muestra la alegría y la unidad familiar en torno al partido, con la particularidad de un perro que se suma al entusiasmo general. La periodista sigue contagiando el espíritu festivo y buscando capturar la emoción de la gente.