Olga relata cómo su hermana, que se encontraba gravemente enferma con una bacteria y otras complicaciones, recibió el alta médica tras intervenciones de fe y oración.
A pesar de las dificultades y la resistencia del "propio diablo" para que dejara de creer, Olga perseveró en su fe, utilizando un "callado" (objeto religioso) sobre la foto de su hermana y realizando sacrificios de ayuno y oración semanales.
Como resultado, la bacteria desapareció, su hermana recibió el alta y su hija se recibió de visitadora médica. El testimonio subraya el poder de Dios para superar situaciones imposibles a través de la fe y la perseverancia.