Las semillas de girasol experimentaron un impresionante crecimiento del 1366% en exportaciones, convirtiéndose en el producto regional con mayor aumento en volumen.
Este auge se relaciona con el conflicto entre Rusia y Ucrania, que elevó los precios internacionales de los aceites de girasol, impulsando a los productores argentinos a incrementar el área de siembra en los últimos cinco años.
La tecnología aplicada al cultivo es fundamental para la inversión y los resultados, y la recuperación del cultivo trae a la memoria de los productores imágenes positivas del pasado.