En Irán se llevaron a cabo los funerales de Ali Khamenei, el líder supremo quien fue asesinado.
La ausencia de Mojtaba Khamenei, hijo de Ali y potencial sucesor, en los funerales ha generado especulaciones, incluyendo rumores sobre su estado de salud o posibles heridas sufridas durante el mismo bombardeo que acabó con la vida de su padre y otros familiares.
El nuevo líder supremo, presuntamente Mojtaba, ha mantenido un perfil bajo, y su relación con la Guardia Revolucionaria es destacada. La prolongada duración de los funerales se atribuye a las circunstancias de la guerra y la necesidad de organizar un evento multitudinario seguro.