El segmento mostró el impresionante fanatismo por la selección argentina en Bangladesh, un país a 17.000 kilómetros de distancia con pocas conexiones culturales.
En Daca, la capital, un barrio entero se ha transformado en un "campo de batalla" decorado por fans de Argentina, con afiches gigantes de Lionel Messi, camisetas enormes y la "pared de los inmortales". Los fans, organizados en clubes, incluso planean enviar una camiseta gigante a Argentina como ofrenda a Messi en su posible último mundial.
A pesar de la rivalidad con los fans brasileños, la convivencia es pacífica. Los bangladesíes admiran el juego de Argentina y Messi, a quien consideran el mejor de todos los tiempos. El fanatismo se ha intensificado desde el Mundial 2022, con una presencia aún mayor de hinchas argentinos en las calles.