La familia Oliva, proveniente de Buenos Aires, comparte su experiencia viviendo el Mundial en Estados Unidos. A pesar de la distancia y el sufrimiento que implica cada partido, la ilusión de ver a Argentina campeona se mantiene intacta.
Con la experiencia de haber asistido a fases de grupos y partidos decisivos en mundiales anteriores, la familia Oliva confía en la capacidad del equipo para alcanzar la gloria. La pasión por el fútbol y el orgullo de ser argentinos los impulsa a seguir apoyando incondicionalmente.