Gritar durante un partido puede ser beneficioso para liberar emociones y reducir el estrés. La "corregulación emocional", al estar con otros, libera oxitocina, lo que ayuda a calmar y reducir la tensión.
Se fomenta la expresión de emociones de forma sana, transmitiendo a los jóvenes que se puede disfrutar y celebrar sin necesidad de excesos como el alcohol o comportamientos destructivos.
El contacto físico y el apoyo mutuo fortalecen los vínculos y generan bienestar. La verbalización de las emociones es importante, y actividades como barrer o limpiar pueden ser una forma de canalizar el nerviosismo.