Una exasistente de Harvey Weinstein relata experiencias de acoso y abuso durante su trabajo en Miramax en Londres.
Describe cómo Weinstein la obligaba a despertarlo, prepararle la ducha y cómo intentaba tocarla mientras estaba desnudo.
La empleada menciona que otros colegas le advirtieron sobre el comportamiento de Weinstein, recomendándole precauciones como usar una chaqueta gruesa y no sentarse cerca de él.