Se debatió sobre cómo Argentina podría contrarrestar la defensa en zona de Suiza en jugadas de pelota parada, especialmente en córners.
Se propuso una estrategia que incluye dos jugadores argentinos bien posicionados para atacar la pelota, uno desde el primer palo y otro con carrera desde el borde del área, buscando generar superioridad numérica en el ataque.
Se sugirió que Paredes patee los córners abiertos, buscando a los cabeceadores argentinos que lleguen en carrera, aprovechando la tendencia de Suiza a defender en zona y quedarse estancados.
Se mencionó la importancia de jugadores como Nico González y Macalister por sus habilidades de cabeza, incluso con estatura menor, para capitalizar estas jugadas a balón detenido.