El escalador esloveno Domenkovic ha realizado una proeza al escalar un aeroplano a 2.500 metros de altura en Austria.
Equipado con un paracaídas, completó la ruta de escalada diseñada bajo las alas del planeador en aproximadamente un minuto, a pesar de las difíciles condiciones climáticas y las corrientes de aire de más de 100 km/h. Domenkovic describió la experiencia como increíble y más dura de lo esperado.