El tenista Ferry, aspirante a convertirse en el segundo hombre en llegar a una final de Grand Slam como invitado especial, no pudo con su experimentado oponente Esberev en Wimbledon.
A pesar de presionar en el segundo set, Ferry se vio abajo 1-4 ante la intensidad de Esberev, quien se impuso con potencia y precisión.
Con esta victoria, Esberev se asegura un lugar en la historia del tenis, alcanzando su cuarta final de Gran Slam en la era profesional desde 1960.