Un cronista relata la intensa emoción vivida durante el partido anterior, describiendo cómo pasaron de la desesperación al momento del 2 a 0 a una euforia desbordante con el 2 a 1 y el posterior 2 a 2.
El cronista enfatiza que el estadio explotó con el empate, devolviendo la ilusión a los presentes. La situación se tornó aún más emocionante con el "Golden Zone", desatando una locura total entre los hinchas que incluso interactuaron con el personal de seguridad.