La celebración por la clasificación de Argentina a semifinales del Mundial se desbordó en el Obelisco. Miles de personas se congregaron en el icónico monumento para festejar la victoria del seleccionado nacional.
La alegría era inmensa, con cánticos, banderas y abrazos que se multiplicaban en la madrugada porteña. Los hinchas, emocionados, revivieron los momentos clave del partido y soñaron con la posibilidad de alzar la Copa del Mundo.
El gol de Julián Álvarez fue uno de los más celebrados, desatando la euforia colectiva. La pasión argentina por el fútbol se hizo sentir en cada rincón, uniendo a la gente en un sentimiento de orgullo y esperanza.