La canción "No me arrepiento de este amor" de Gilda, reversionada con la temática de la "cuarta estrella" y con letras de Palito Ortega, se ha convertido en el hit del vestuario de la selección argentina. La música invita a la celebración y refleja la euforia del equipo.
Este fenómeno musical, similar a lo ocurrido en el Mundial pasado con "Muchachos", demuestra la conexión entre los jugadores y la cultura popular, creando un himno que une a los hinchas y celebra los triunfos del equipo.