Se describe el devastador impacto de políticas agropecuarias restrictivas en la ganadería argentina, que provocaron la pérdida de 10 millones de cabezas de ganado.
Se relatan escenas de vacas preñadas siendo enviadas a faena, una situación inhumana y anticristiana causada por la quiebra de productores que no podían alimentar a sus animales.
Se señala que esta crisis generó un golpe letal a la ganadería, pero se vislumbra una recuperación gracias a la apertura de mercados y el aumento de la producción.