El fútbol masculino en Estados Unidos ha experimentado un crecimiento sin precedentes, superando récords de audiencia y demostrando ser el deporte más popular del planeta, superando incluso al béisbol, fútbol americano y básquetbol en interés.
La presencia de Messi en la MLS y el marketing de figuras como Beckham han impulsado la popularidad del "soccer". La industria deportiva se ha beneficiado enormemente, con un aumento en la importación de pelotas de fútbol y un auge en la venta de indumentaria deportiva, sugiriendo que este boom del fútbol llegó para quedarse.