Se debate si las acciones de Okiato han afectado negativamente su imagen pública, a pesar de que él podría no percibirlo así.
Se sugiere que la estrategia de "hacerlo barato" y no reconocer errores podría estar costándole caro a Okiato, impactando en su reputación.
Se menciona la posibilidad de que las partes esperen a que "baje la espuma" antes de retomar las conversaciones, con Milei actuando como puente.