Se menciona a Eber Ariel Russo, calificado como el "máximo estafador del siglo XXI en la provincia de Buenos Aires", quien se encuentra detenido. Se aclara que no tiene relación con otro Eber humorista.
Se establece un paralelismo entre Russo y la situación de Jessica, sugiriendo que ambos tuvieron "malas experiencias" o estuvieron vinculados a estafas. Se enumeran profesiones que no se asocian con este tipo de delitos (científico, bibliotecario, profesor, etc.) para contrastar con el perfil de los implicados.