Los días posteriores al partido contra Egipto fueron descritos como "tremendos" y "durísimos" en el aspecto mental. Se confirma que el equipo analizó el encuentro y reconoció la dificultad emocional vivida, similar a lo que se puede inferir de una foto compartida por el Dibu Martínez.
A pesar de la intensidad emocional, el equipo se enfoca en corregir los detalles y errores para evitar que se repitan en la competición. La meta es seguir avanzando en el torneo tras haber superado esa fase.