Se desarticuló una banda organizada dedicada al desarme de vehículos robados, principalmente de la marca Honda. Se recuperaron autopartes de nueve vehículos, y se destaca el riesgo de accidentes por el uso de repuestos de dudosa procedencia.
Se plantea la necesidad de legislar sobre las plataformas de venta de autopartes para evitar la comercialización de piezas robadas. La metodología de la banda incluía el robo de autos para su posterior desarme y venta de partes.