Desde Mar del Plata, Adrián Mauchi compartió una curiosa cábala para alentar a la selección argentina: llevó agua bendita, la cual supuestamente compartió con Lisandro Martínez. La imagen transmitía el apoyo incondicional de los argentinos al equipo en su camino hacia la cuarta copa del mundo.
Se mencionó la importancia de la preparación y el apoyo desde cada rincón del país, incluso con rituales particulares como el del agua bendita, para infundir confianza y buena suerte al plantel en un momento crucial del torneo.