Se plantea la problemática del 'delay' (retraso) en la transmisión de partidos de fútbol, que puede alcanzar hasta dos minutos, afectando la experiencia de los espectadores.
Se discute la necesidad de unificar las transmisiones para que todos los televidentes reciban la señal del gol en el mismo momento, evitando que los vecinos o personas cercanas arruinen la sorpresa al gritar el tanto antes de que se vea en pantalla.