El debate se centró en la conveniencia de las pausas de hidratación durante los partidos de fútbol, especialmente en contextos de alta competencia como el Mundial.
Si bien algunos argumentan que pueden servir para reponer energías, otros, como Scaloni, consideran que desnaturalizan el juego.
Se comparó la dinámica con la NBA, donde las pausas son más frecuentes y estructuradas, pero se señaló que en el fútbol la interrupción puede alterar el ritmo y la estrategia de los equipos.