Un conductor en aparente estado de ebriedad y a alta velocidad chocó violentamente contra un árbol y un semáforo en la intersección de Bernardo de Rigoyen y Chile, en la Ciudad de Buenos Aires.
El vehículo quedó completamente destrozado y los restos del semáforo y otros elementos volaron varios metros a causa del impacto. El conductor, que presentaba aliento etílico, fue detenido y se le realizarán los tests de alcoholemia correspondientes.
Los testigos y el periodista en el lugar describieron al conductor como "totalmente imprudente" y un "asesino al volante" por el riesgo que representaba circular en ese estado. Se movilizó un gran operativo policial y de SAME para intervenir en el incidente.
El hecho resalta la problemática de los siniestros viales causados por la conducción bajo efectos del alcohol y la velocidad excesiva, y la necesidad de debatir proyectos de ley para endurecer las penas por homicidio vial.