La utilización de enmiendas orgánicas, como la cama de pollo, mejora significativamente los aspectos físicos y químicos del suelo. Se ha observado un aumento de hasta el 20% en carbono orgánico del suelo, mejorando la disponibilidad de fósforo y la macro porosidad.
Estas prácticas incrementan la infiltración del agua, contribuyendo a una agricultura más sostenible y productiva, especialmente en la provincia de Entre Ríos.