Buques militares estadounidenses han llegado a las costas venezolanas, específicamente al puerto de La Guaira, como parte de un significativo despliegue de ayuda humanitaria tras los devastadores terremotos.
Las unidades, incluyendo el buque de asalto anfibio San Antonio y el For Loader Day, tienen como objetivo agilizar la entrega de ayuda, evitando las rutas terrestres y coordinando esfuerzos de rescate y asistencia médica.
Este despliegue, uno de los mayores de ayuda internacional en la región, también tiene una lectura política, vinculada a la responsabilidad del presidente Donald Trump en la asistencia a Venezuela, especialmente tras la crisis política en el país.