Empresas como la de Catalina Kutsa, especializada en organizar bodas para parejas polacas del mismo sexo en el extranjero, han experimentado un auge tras la sentencia del Tribunal Europeo. Se estima que el negocio ha duplicado su clientela anual, con parejas eligiendo destinos como Dinamarca, Austria y Alemania.
A pesar de los avances, las parejas polacas aún enfrentan obstáculos. Gabriela y Dobromila, quienes se casaron en Viena, se encontraron con una demora en el registro civil en Polonia, ya que el formulario actualizado para el reconocimiento de matrimonios entre personas del mismo sexo tardará tres meses en entrar en vigor. La pareja decidió esperar para evitar figurar como hombres en el documento.