Un grupo de argentinos en París vive la previa del partido contra Suiza en un barco en el Sena, describiendo la experiencia como un "sueño hecho realidad" y comparándola con un casamiento por la celebración anticipada.
A pesar de ser las dos de la mañana, la energía es alta y las cábalas se hacen presentes. Algunos pronostican un resultado de 3-1 a favor de Argentina, mostrando el optimismo generalizado entre los presentes.