Un grupo de argentinos que viajaron a Estados Unidos para ver el Mundial relata sus experiencias y cómo se las ingenian para solventar los gastos.
Cristian, oriundo de Salta Capital, explica que alquilaron una casa rodante (RV) por un mes y medio a un costo de 2500 dólares. El vehículo les sirve de alojamiento y transporte, permitiéndoles recorrer las distintas ciudades donde se juega el torneo.
El objetivo es poder costear la estadía, las entradas y la comida diaria, con la esperanza de llegar a la final en Nueva York. A pesar de los altos costos y las largas distancias entre sedes, la pasión por el fútbol y el deseo de acompañar a la selección los impulsa a seguir adelante.