Un grupo de argentinos en Estados Unidos expresó su confianza en la selección argentina para ganar el campeonato. A pesar de haber pasado por momentos difíciles en partidos anteriores, como contra Cabo Verde y Egipto, mantenían la convicción de que el equipo tiene lo necesario para repetir el título.
La fe en la selección era inquebrantable, y la posibilidad de una nueva conquista mundialista era un sentimiento compartido por los presentes, quienes se preparaban para alentar al equipo en el próximo encuentro.