Argentinos residentes en Dallas, Texas, comparten su experiencia viviendo el Mundial lejos de casa. A pesar de la distancia, sienten que las celebraciones y banderazos son como "estar en casa".
Miriam, quien vive en Dallas desde hace 10 años, expresa que estos eventos le permiten reencontrarse con sus raíces y la calidez de la gente argentina. Comenta que extraña la cercanía, las juntadas y el asado de los domingos, costumbres que marcan la diferencia con la vida en Estados Unidos.
Aunque el Mundial es caro, la emoción de ver a la selección y la posibilidad de vivir estas experiencias únicas los motivan a seguir adelante y a buscar entradas para los partidos.