El arquero argentino vuelve a ser figura, salvando a su equipo de una situación de riesgo. Sin embargo, Argentina muestra una preocupante tendencia a perder la pelota rápidamente, cediendo el control del partido a Suiza.
Los comentaristas señalan que esta pérdida de protagonismo es una diferencia notable respecto a otros momentos del encuentro y genera inquietud sobre la capacidad del equipo para revertir la situación.