Se presentó el caso de Paula, una argentina que reside en Melbourne, Australia, y viajó a Estados Unidos para seguir a la selección en el Mundial, motivada por su fanatismo por Messi y el deseo de estar cerca del equipo.
Paula, quien vive hace ocho años en Australia, decidió venir a Estados Unidos tras sentir nostalgia por su país y aprovechar una promoción de pasajes a Los Ángeles. Sin un plan definido, se propuso estar cerca de la selección argentina y finalmente asistió al partido contra Egipto en Atlanta, al que llegó justo a tiempo tras un viaje apresurado desde el aeropuerto.
Relató la emoción de vivir el agónico triunfo contra Egipto, incluso gritando en un Uber mientras se dirigía al aeropuerto, lo que casi provoca un accidente. A pesar de la angustia inicial, la victoria la alivió y la impulsó a seguir disfrutando del ambiente mundialista.
Actualmente en Miami, Paula se encuentra sola pero inmersa en la "argentinidad", con entradas para el partido contra Suiza. Expresó su deleite por la experiencia y la conexión con sus compatriotas en suelo extranjero.