Argentina continuó presionando en busca del descuento ante Egipto, con jugadas colectivas y la participación de Enzo Fernández y Messi. El equipo buscaba romper la defensa rival y generar oportunidades claras de gol, pero se encontraba con la sólida resistencia egipcia.
A pesar de los esfuerzos, las jugadas ofensivas argentinas no lograban concretarse. La defensa de Egipto se mostraba ordenada y efectiva, impidiendo que el equipo albiceleste pudiera acercarse al marcador. El partido se mantenía con Egipto en ventaja de 2-0.