La tensión aumenta a minutos del inicio del partido entre Argentina y Suiza. La gente, tanto la que trabaja como la que se reúne en bares, comparte la ansiedad y la pasión por la selección.
Se destaca que, a pesar de las circunstancias, los argentinos viven este momento de forma colectiva y esperanzada. Se cierra la transmisión previa al partido, dejando a la audiencia con la expectativa del encuentro.