Se analizó la vulnerabilidad defensiva de Argentina en jugadas de pelota parada, específicamente en el primer gol de Egipto, que provino de un centro y un cabezazo.
Se comparó la jugada con situaciones previas y se explicó cómo la salida del equipo argentino al intentar iniciar una jugada ofensiva dejó espacios que Egipto aprovechó.
La explicación se centró en la dificultad de defender centros "llovidos" cuando los defensores están en movimiento y los atacantes rivales llegan en carrera, especialmente ante equipos altos como Suiza.