Se informó sobre una alerta de alta temperatura en Miami que podría afectar el desarrollo de un partido del mundial entre Noruega e Inglaterra. La FIFA está evaluando la posibilidad de retrasar el encuentro debido a los 32 grados registrados.
Esta situación se suma a las alertas previas por tormentas eléctricas que ya habían causado demoras en otros partidos, evidenciando los desafíos climáticos que enfrenta el torneo.