Alemania, junto a Reino Unido y Bélgica, comenzará a fabricar misiles ATACMS bajo licencia de Estados Unidos. Esta medida busca reducir la dependencia de la OTAN de la producción estadounidense y fortalecer la capacidad de defensa europea.
La fabricación masiva de estos misiles tierra-tierra, con un alcance de hasta 400 kilómetros, responde a la estrategia de diversificar la producción de armamento y asegurar el suministro en caso de conflicto. La decision marca un hito en la autonomia militar de la OTAN.