Las fábricas argentinas de tractores, representadas por AFAD, enfrentan una caída en el patentamiento de maquinaria autopropulsada.
Se detectó una importación significativa de tractores asiáticos, principalmente de China, que se venden pero no se patentan, generando informalidad y afectando las estadísticas del mercado.
Existe una ley vigente desde 1997 que obliga al registro de maquinaria, pero se observa una costumbre de eludirla, especialmente en tractores de baja potencia.
Esta situación perjudica la toma de decisiones de inversión al no contar con estadísticas firmes del mercado.