Adriana Constantini reveló cómo su interés por la moda se manifestó desde sus inicios como modelo, prestando atención a las molderías y los procesos de confección.
Constantini, con sus "proporciones muy clásicas", realizaba muchas pruebas para marcas, lo que le permitía interactuar con las modelistas y entender la creación de prendas. A pesar de no tener una formación formal en diseño, su curiosidad y entendimiento de la ropa la llevaron a interesarse profundamente en el proceso creativo, sentando las bases para su futura marca.