La historia de amor entre Adriana Constantini y Néstor Ferrari comenzó en 1974, aunque su relación formal inició más tarde. Constantini, quien ya estaba divorciada, conoció a Ferrari, quien tenía tres hijos de un matrimonio anterior. A pesar de las circunstancias, la conexión fue inmediata, descrita por Constantini como "amor a primera vista".
Constantini se convirtió en "madre del corazón" de los tres hijos de Ferrari, quienes en ese momento tenían entre año y medio y cinco años. Ella describe la relación con ellos como de "hermanísimos", destacando el fuerte vínculo familiar que se formó. La pareja, a pesar de los "inconvenientes" de la época, mantuvo una relación de 34 años, marcada por un "gran amor" que Constantini volvería a elegir.