Se recuerda la figura de Antonio "El Bambi" Ratín, emblema de la selección argentina y de Boca Juniors, recientemente fallecido a los 89 años. El mediocampista defensivo, conocido por su férreo temperamento y voz de mando, tuvo una destacada participación en los Mundiales de 1962, 1966 y 1974.
Se rememora especialmente su expulsión en el partido contra Inglaterra en el Mundial de 1966, un hecho que marcó un antes y un después en la historia del fútbol, impulsando la implementación de las tarjetas. Ratín, vistiendo la camiseta número 10, no comprendió la sanción y solicitó un intérprete. Las imágenes de su salida de la cancha, apretando el banderín del córner y sentándose en la alfombra roja, se han convertido en icónicas.
Se destaca la diferencia entre los futbolistas de esa época y los actuales, resaltando la "raza" y el temperamento de jugadores como Ratín, considerados "caciques" en el campo de juego. Su legado trasciende el tiempo, y su figura sigue siendo recordada por su garra y personalidad.