Se rememora el agónico gol de Ángel Di María en los octavos de final del Mundial de Brasil 2014, que le dio la victoria a Argentina sobre Suiza por 1 a 0.
El tanto, convertido en tiempo suplementario, significó la clasificación de Argentina a cuartos de final. El partido fue sufrido para la selección argentina, que dominó el historial contra los europeos con cinco victorias y dos empates en siete encuentros.
Se destaca la importancia de Di María y se lamenta su ausencia en el equipo actual, reconociendo su velocidad, corazón y capacidad para romper líneas defensivas.