Se cuestiona la actitud de Wanda Nara respecto a la convivencia de sus hijas con Mauro Icardi, argumentando que se busca su bienestar.
Se menciona que Wanda exigió viajar por separado a Miami, mientras que Mauro autorizó el viaje conjunto de las niñas, buscando un acercamiento familiar.
Se debate sobre la posibilidad de que Wanda permita el encuentro familiar en Miami y se cuestiona su rol como madre al priorizar sus propios deseos sobre el de las niñas.