Adriana fue víctima de un violento robo al intentar ingresar a la casa de su tía para entregarle medicación. Fue empujada, golpeada y manoseada por los delincuentes que intentaban robarle el auto.
Los asaltantes no le dieron tiempo a nada, incluso después de que ella estacionara el vehículo. La mujer sufrió lastimaduras y un profundo temor por lo sucedido.
Aunque el auto fue recuperado gracias a un rastreador satelital, los ladrones se llevaron las llaves, dejando a la tía de Adriana, de 91 años, con gran angustia.