Se comenta la expectativa por el próximo partido contra Suiza, y se menciona a un vidente que predice que todos los partidos de Argentina serán sufridos pero con final feliz.
Se relata cómo, incluso estando 0-2 abajo, la esperanza se mantuvo y se logró la victoria. Se enfatiza la importancia de no perder la fe y de confiar en que, con sufrimiento y perseverancia, se pueden alcanzar los objetivos.